Un futuro de bien te espera si refrenas tu lengua del mal y te acercas a Dios a través de la lectura diaria de la Palabra y la oración, siendo portador de buenas nuevas. Por: Pastor Rogelio Mora (24/02/2013).

Asegura tu Futuro para Bien

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Hay personas que piensan que estar en los caminos del Señor Jesús es vivir una vida de adivinación, de expectativa constante ante revelaciones sobrenaturales al estilo de quienes buscan ayuda en los astrólogos, brujos y pitonisas; nada más alejado de la realidad. Para asegurar tu futuro para bien es importante que te alimentes de la Palabra y que te acerques a Dios en oración para que Él se acerque a ti 1. La Palabra de Dios y estar cerca de Él están por encima de cualquier profecía o adivinación del mundo. Quienes buscan que Dios les hable a diario es necesario que lean la Biblia a diario porque Él se manifiesta a través de la Palabra.

Para quienes no gustan de leer la Biblia porque les parece aburrida o no creen lograr comprenderla, es vital que mediten insistentemente en ella porque Dios toma ese tiempo para dar revelación de vida. Tu futuro va a depender de que te acerques a Dios en todo momento, y en todo lugar, en la oficina, en tu hogar, en tu auto; sólo tienes que traer su Palabra a tu mente y a tu corazón y dejarte cautivar por ella, similar a estar enamorado de alguien que te gusta, así y con más razón debes vivir enamorado de Dios. Solamente teniendo hambre de la presencia de Dios podrás asegurar tu futuro para bien.

En ese camino para asegurar tu futuro, te vas a encontrar con personas cuya lengua es usada por el enemigo para atacarte y tratar de destruir lo que Dios está haciendo en ti, por lo que debes apartarte de esas personas y aprender a buscar quienes te impulsen, te levanten el ánimo y te motiven a seguir adelante. Esto no significa que dejes de predicar a los pecadores, al contrario, pero debes cuidar de no dejarte influenciar por sus comentarios.

Tenemos el caso de los espías que fueron enviados a reconocer la tierra prometida, de los doce que fueron, diez regresaron trayendo malas noticias cuya influencia en el pueblo haría perder en varios de ellos el propósito que Dios les tenía preparado 2. Es importante que entiendas cuál es tu identidad en Cristo; a estos diez príncipes que fungieron como espías 3 se les había olvidado su identidad, a tal punto que se compararon así mismos con las langostas 4, y por ello cayó su semblante ante el desafío que suponía derrotar a los gigantes que se encontraban en la tierra que Dios les había prometido. Debes entender que eres príncipe o princesa de Dios, que según tu identidad en Cristo, eres linaje escogido, real sacerdocio, e integrante de una nación santa y del pueblo adquirido por Dios para anunciar las virtudes de Jesucristo el Señor 5.

Lamentablemente las malas noticias impactan más en las personas que las buenas noticias. Cuando Dios te coloca un desafío por delante, debes callar las voces que te dicen que es una locura, que nunca lo vas a lograr, que es mejor renunciar y volver al mundo. El enemigo siempre va a necesitar una lengua para destruir el propósito de Dios, ¿para qué usas tu lengua? ¿Eres portador de buenas o de malas noticias? Sé cómo Josué y Caleb, los únicos espías de esa exploración que dieron un paso adelante, callaron las voces de los otros diez príncipes y alentaron al pueblo a conquistar la tierra prometida 6, ellos amaron la vida porque refrenaron su lengua del mal y a diferencia de los demás vieron días buenos 7.

Toda confesión pública que hagas, en ella serás probado. Cuando Jesús anunció su pasión, Pedro dijo delante de todos los discípulos que aunque su vida estuviera en juego, no dudaría en perderla por causa de Jesús, y eso llevó a que los demás discípulos dijeran lo mismo 8. Estas palabras de Pedro, que denotaban su soberbia de autosuficiencia, influyeron en los demás discípulos pero solamente tuvieron un efecto profundo en él, por ser el autor de las mismas. Nunca juzgues a los demás por sus pecados diciendo que serías incapaz de cometerlos, porque en ello serás probado como Pedro; porque conforme declares serás justificado o condenado delante de los ojos de Dios 9.

Si quieres asegurar tu futuro para bien, tus declaraciones públicas deben hacerse con sabiduría y con sensatez. Una vez que Pedro declaró la palabra, Jesús lo único que pudo hacer por él, fue interceder ante el Padre para que no le faltara la fe 10. Usa tu lengua para edificar a los demás y así te edificarás a ti mismo; ante los pecados de tu prójimo, no le juzgues 11, restáurale con espíritu de mansedumbre como si estuvieras corrigiéndote a ti mismo, no sea que seas tentado en aquello que has condenado 12.

El problema con las confesiones públicas es que si no tomas en cuenta a Dios en tus decisiones, cuando seas tentado tendrás que defenderte tu solo. Si Pedro en lugar de declarar que él jamás negaría al Señor habría dicho: “Señor, tú estás diciendo que yo te negaré tres veces, ¡Dios me ayude a no hacerlo! ¡Dios me ayude a no caer y a soportar la tentación!”; seguramente habría vencido las tentaciones desde el primer momento en que se presentaron. Tu futuro es de bienestar y de gozo, para alcanzarlo tendrás que cultivar tu mentalidad todos los días teniendo a Dios presente en tu vida.

Citas:

1 Santiago 4:8 (RVR60): Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.

2 Números 13:32 (RVR60): Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura.

3 Números 13:3 (RVR60): Y Moisés los envió desde el desierto de Parán, conforme a la palabra de Jehová; y todos aquellos varones eran príncipes de los hijos de Israel.

4 Números 13:33 (RVR60): También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.

5 1 Pedro 2:9 (RVR60): Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

6 Números 14:6-9 (RVR60): Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos, y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena. Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel. Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis.

7 1 Pedro 3:10 (RVR60): Porque: El que quiere amar la vida, y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño.

8 Mateo 26:32-35 (RVR60): Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea. Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré. Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Pedro le dijo: Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.

9 Mateo 12:37 (RVR60): Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

10 Lucas 22:32 (RVR60): Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.

11 Santiago 4:11-12 (RVR60): Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?

12 Gálatas 6:1 (RVR60): Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.