Prédica desde el 31 de marzo al 06 de abril de 2014

Cuando los angustiadores aparecen en nuestra vida a querernos confundir y atemorizar, muchos de nosotros le damos importancia y eso hace que nos distraigamos, entre más atención les ponemos más fuerzas nos quitan, pero no tienes que temer, tienes que aprender a vivir confiado.

Confiando en lo que Él Hizo

Ministerios Rogelio Mora 2014 Venezuela

Desarrollo:

– Aderezas mesas

“Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando”. Salmos 23:1-5 (RVR60).

En estos versículos podemos ver que si Dios es nuestro pastor nada nos va a faltar, como Él estará con nosotros, y por último dice que Él aderezará o nos servirá mesa en presencia de nuestros angustiadores, Él los avergonzará delante de nosotros, así que en lugar de estar gastando tus fuerzas y pelear contra ellos, tienes que comprender que Dios se prepara para servirte la mesa.

– El poder de la desconfianza

Este es el que hace que te sientas atemorizado, confundido con miedo, pero la confianza en Dios es la que te va a llevar a mejores lugares, la confianza en Él es la que a pesar de que tus enemigos sigan allí, tu sabes quién está contigo y así podrás vivir confiado. No habrá uno que Dios no avergüence delante de ti.

– Acude a su mesa

En lugar de estar tratando de vencer a tus enemigos, acude a la mesa que Él ha preparado para ti, esa será la mayor angustia de ellos, ver como tu pones tus ojos en quien tienes que ponerlos, así viven los que en Dios confían.

Conclusión:

Tal vez hay muchos pensamientos y muchas circunstancias que te han estado atormentando y angustiando pero Dios hoy quiere llenarte de paz, Él quiere que tu sepas que en Él estas seguro, así que te invito hoy a que le pidas a Jesús que more en tu corazón y te darás cuenta como todos esos temores se desaparecen y como su amor llena tus vacíos.

Ofrendas:

“No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta. Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios. Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Al Dios y Padre nuestro sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”. Filipenses 4:17-19 (RVR60).

Cuando tomamos la decisión de ofrendarle a Dios, sin importar la abundancia o escasez que tengamos, Él proveerá todo lo que nos haga falta, conforme a sus riquezas en gloria.