Dios tiene en su agenda, cosas grandes y ocultas para tu vida, que te serán reveladas si clamas a Él en medio de las dificultades. Por: Pastor Rogelio Mora (17/03/2013).

Cosas Grandes y Ocultas

Ministerios Rogelio Mora 2013 Venezuela

La Palabra de Dios es para vivirla y más aún en estos tiempos peligrosos tal como los califica el Apóstol Pablo 1, tiempos en los cuales se debe orar al Señor, pero es importante saber cómo hacerlo. Cuando empecé en el ministerio, leí en una oportunidad que era aconsejable orar siete horas al día para tener una comunión plena con Dios, a raíz de eso, empecé a levantarme a las tres de la mañana, y trataba de orar pero considero que de todas las horas que transcurrían en esa forma de oración no podía aprovechar ni quince minutos de intimidad con Dios porque el dolor que tenía por estar arrodillado tanto tiempo era insoportable. Comprendí que a pesar que nos ponemos de rodillas ante Dios reconociendo su grandeza y su poder, es irrelevante la posición con que oremos o la cantidad de tiempo que le dediquemos, lo importante es la fe con que lo hagamos. Hoy en día disfruto mucho de mi tiempo a solas con el Señor porque he descubierto que es en lo secreto cuanto mayor es mi comunión con Él y ya sea orando de pie, de rodillas o acostado, sé que el Señor me oye y atiende mis oraciones.

Existen dos tipos de oración, la reposada, aquella que haces con calma y en forma planificada, normalmente a determinadas horas del día; y la oración de clamor, aquella que haces en medio de una situación inesperada, donde las lágrimas y los sollozos se hacen esperar. Hace unos días me contaba una hermana de la Iglesia que le arrebataron su celular en un atraco, y ella clamando a Dios porque se hiciera justicia, a los pocos días se presentó en la Iglesia la persona que le había robado el celular para devolvérselo, y no solamente eso sino que reconoció su falta, pidió perdón y aceptó a Cristo en su corazón. Con esto se demuestra que la oración, ya sea reposada o de clamor a Dios, tiene poder, y tras ese evento más que la devolución del celular, se produjo algo grande e inesperado que estaba oculto, como lo fue la salvación de este hombre.

En estos tiempos de inseguridad que se experimentan en Venezuela y en el mundo entero, es importante que antes de salir de casa, clames por la sangre de Cristo para ser resguardado de todo mal. Un ejemplo de oración de clamor, se narra en la Biblia, donde el profeta Jeremías se encontraba en un pozo séptico, con el agua hasta el cuello, y Dios mismo le habló en ese momento para decirle que le clamara, que de hacerlo estaba dispuesto a enseñarle cosas grandes y ocultas que llegado el tiempo de su cumplimiento, sobrepasarían con creces la situación que actualmente estaba viviendo 2.

La respuesta que estás buscando siempre ha estado en Dios y no en los hombres. En cierta ocasión, una nueva creyente llegó a la Iglesia e insistía hablar conmigo en privado, al hacerlo me confesó que su esposo se había marchado de la casa con otra mujer, y ella en su angustia clamaba a mi cuando la respuesta que estaba buscando siempre había estado en las manos de Dios. Las oraciones de clamor dirigidas con fe hacia Dios tienen poder, y ello se observa en un testimonio que otro hermano me comentó; tomando el transporte público, entraron dos sujetos armados a robar las pertenencias de todos los presentes, y cuando llegaron ante el hermano, él les dijo con fuerza: “yo estoy cubierto con la sangre de Cristo, el Señor está conmigo” y ellos le dejaron en paz y se fueron sin robarle. Tus oraciones son tan importantes, que a través de ellas, Dios envía ángeles a protegerte en cualquier situación que se te presente. Y así como Jeremías, el Señor espera que en los momentos de angustia clames a Él, para revelarte cosas grandes y ocultas, porque posterior al clamor de este profeta, el Señor le reveló que el esplendor y la gloria de Israel sería restablecida como en los primeros tiempos 3.

Cuando invocas el nombre del Señor, puedes tener la certeza de que te responderá, librándote de tus angustias 4; cada vez que viajo en avión, hago una oración cubriendo con la sangre de Cristo a los pilotos, a las aeromozas, a todos los pasajeros y a todo el avión, para que el Señor nos guarde, y puede que se presenten turbulencias durante el vuelo y muchos pasajeros puedan sentir temor (yo el primero), pero es un temor que se convierte en una oración de clamor al Padre y que a su vez produce una absoluta paz interior. El Señor no sólo te libra de tus angustias sino que además te exalta delante de tus angustiadores 5, porque toda preocupación en tu vida tiene su razón de ser, y está en el Señor revelarte la salida porque es el único que tiene poder de dar respuesta a todo aquello que te quita la paz.

Cuando pasas por momentos de angustia, puedes contar con tus padres en cuyos brazos puedes sentirte confiado; si por ejemplo las autoridades de tránsito te detienen por alguna irregularidad, llamas a tu padre para que te defienda, y el saber que cuentas con su apoyo te da tranquilidad. Asimismo debes confiar en Jehová, porque aunque se dé el caso que no tengas un padre o una madre, tienes un Padre Celestial para el que eres tan importante, que ha ordenado a su ángel descender a la tierra y acampar a tu alrededor para defenderte en todo momento 6. Si por ejemplo eres una mujer cuyo esposo llega todas las noches ebrio a casa, y ya no soportas esa situación, clama al Señor y Él te responderá, y verás cómo cambia su actitud porque Dios infunde un nuevo amor en su corazón hacia ti, y llegado el momento en que te confiese su intención de cambiar, no dudes en su palabra ni mucho menos de lo que Dios está haciendo, porque muchos, llegado el momento de la bendición, no lo pueden creer y en ello cometen una falta que les puede hacer perder su bendición a causa de su incredulidad.

Aunque la Palabra dice que lloremos con los que lloran 7, yo tengo por norma contenerme y proveer una posible solución; en fecha reciente un hermano que estimo mucho, se presentó a mi oficina llorando y confesando que se sentía inmerecedor de la gracia de Dios por todos sus errores, y yo le reconforté diciendo que es un hijo de Dios y que como tal Él le perdona sus faltas, al terminar la charla se marchó renovado en la presencia de Dios; porque de nada te vale visitar a los enfermos sólo para llorar y acompañarlos en su sufrimiento y así dejarlos morir, sabiendo que con tu oración y tu declaración de sanidad en el nombre de Jesús, esas personas sanarán.

No sólo en situaciones de emergencia clamas a Dios sino también cuando por ejemplo, después de tanto tiempo en el Evangelio todavía tu familia no se ha entregado al Señor; si ese es tu caso, estás en situación de emergencia y debes clamar a Dios. No te quedes tranquilo hasta ver a toda tu familia convertida y a los pies de Jesús, porque Dios siempre tiene una respuesta. Nunca leí en la Palabra, que alguien que haya clamado a Dios, no haya recibido respuesta. El Rey David ante una situación de angustia clamó a Dios, y Él le libró de todas sus angustias, colocándolo en lugar espacioso, es decir, fuera de todo peligro 8.

Una de mis mayores angustias cuando comencé el Ministerio, era que la Iglesia que pastoreaba no pasaba de setenta personas y seis células; cada semana se entregaban al Señor diez personas y se iban veinte; cuando asistí a la Iglesia Casa de Dios en Guatemala, con la esperanza de hallar una respuesta ante este problema, dudando inclusive del llamado que Dios me había hecho, le dije al Señor, “aquí debo hallar la respuesta, por favor háblame”. Estando en la puerta de la Iglesia como a las once de la noche, me conseguí a un joven adolescente y le pregunté qué hacía allí tan tarde, y me dijo que estaba por hacer un lanzamiento, le pregunté “¿cuántas personas vas a lanzar?” y me respondió “cincuenta”, luego le pregunté “¿cuántas células tienes?” y me dijo “treinta”, y en mi interior me dije a mi mismo, “este joven tiene treinta células y yo apenas seis y además no paso de setenta personas en la Iglesia, necesito que me hables Señor y me confirmes el llamado, de lo contrario yo no sigo, sería una locura seguir así, yo renuncio”; cuando entré a la Iglesia, Dios se encargó de hablarme a través del predicador, y me dijo “no renuncies, te traje aquí para enseñarte como se deben hacer las cosas, y yo te voy a responder y a bendecir en el lugar donde estés, cuando llegues a la Iglesia te la voy a llenar para que veas que soy yo el que la llena y la vacía”. Al regresar a Venezuela, lleno de expectativa, en el primer servicio del Domingo no cabía la gente en la Iglesia, y yo lloraba de alegría, y me di cuenta que no se trata de lo que tú vas hacer sino de lo que Dios va hacer contigo, del cambio que el Espíritu Santo va hacer en ti, no se trata de la santidad con tu vivas sino que en tu corazón está el Santo, y por eso tú eres santo, no se trata de una religión que estás viviendo sino de una persona que está contigo, y ha decidido bendecirte, desarrollarte y hacerte una persona de bien. Así como Dios me ha bendecido con una hermosa Iglesia, con excelentes ministerios como el de la alabanza cuyos integrantes son producto de pactos con Dios, así también el Señor te tiene preparadas cosas grandes y ocultas que te serán reveladas si clamas a Él.

Citas:

1 2 Timoteo 3:1 (RVR60): También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.

2 Jeremías 33:3 (RVR60): Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

3 Jeremías 33:7 (RVR60): Y haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio.

4 Salmos 91:15-16 (RVR60): Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación.

5 Salmos 23:5 (RVR60): Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

6 Salmos 34:7 (RVR60): El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.

7 Romanos 12:15 (RVR60): Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.

8 Salmos 118:5 (RVR60): Desde la angustia invoqué a Jehová, y me respondió Jehová, poniéndome en lugar espacioso.