Danzas

No sólo se adora a Dios con la boca, la mente y el corazón, sino también con el cuerpo como templo del Espíritu Santo. Mediante la danza con banderas, estandartes y panderos podemos glorificar a Dios, animando a otros que lo hagan en cualquiera de nuestros servicios. Podemos animar a otros y ser bendecidos con ello pero el propósito principal es adorar a Jesús. Antes de danzar nuestra relación personal con Dios debe ser correcta, o la adoración no será real y puede llegar a ser evidente para los que nos observan. Además del orden, el entrenamiento es fundamental para lograr la habilidad y su demostración correcta frente a un gran público; así como la habilidad de David de danzar y tocar el arpa no vino por accidente, así también con entrenamiento y disciplina podemos brindar un espectáculo que impacte los corazones de los presentes y los lleve a un nuevo nivel de adoración a Jesús.

Danzas - Líder

Líder María José Martínez

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