El Espíritu Santo nos revela, a la luz de la Palabra, toda la profundidad de la obra de Dios, llevada a su máxima expresión en la figura de nuestro Señor Jesucristo. Por: Pastor Rogelio Mora (05/05/2014).

El Espíritu Santo, mi Maestro

Ministerios Rogelio Mora 2014 Venezuela

Si alguien desea conocer lo que Dios le tiene preparado es necesario que tenga una vida de comunión con el Espíritu Santo. Hay cosas que ya están dadas, las cuales nadie ha visto ni oído 1 y que Dios entregará a cada uno de nosotros a su debido tiempo. Por ejemplo, muchos jóvenes se afanan por conseguir pareja a temprana edad sin saber que Dios de antemano ya les tiene preparada la persona con la que compartirán el resto de sus vidas; estos jóvenes en lugar de afanarse y estar de noviazgo en noviazgo, deben pedirle al Señor que les revele quién es esa persona y esperar con paciencia su llegada. Las revelaciones de Dios que parten de lo profundo de su ser, salen a flote a medida que pasemos más tiempo de calidad en la presencia del Espíritu Santo.

La Iglesia del Señor es llamada a ser punta de lanza en esta sociedad, a abrir brechas y ensanchar caminos para que la obra de Dios pueda tener lugar, la cual está íntimamente ligada con proveer, sanar, libertar y salvar a las personas, a diferencia de la obra del enemigo, la cual es destrucción, hurto y muerte 2. Todo lo relativo a la obra de Dios y su Iglesia misma constituye un misterio, un conocimiento tan profundo que escapa de nuestra imaginación y guarda relación con cosas que ya nos han sido concedidas y que personas que no conocen de Dios ignoran. Por ejemplo, para agradar a Dios debemos tener fe 3, confiar que en Él todo es posible 4 y saber que la comunión íntima con Él es para todos aquellos que le temen, esto es, le guardan respeto, a los tales les dará a conocer su pacto de sangre y redención 5.

Resulta interesante saber que más allá que nosotros busquemos a Dios, Él nos busca a nosotros primero, siempre y cuando seamos genuinos adoradores 6, esto es, personas que glorifiquemos su nombre. Si somos adoradores, el Señor nos encontrará donde quiera que estemos y vendrá en nuestra ayuda, porque conoce a los que son suyos 7 y los protege del mal. El Espíritu Santo viene en nuestra ayuda en momentos de debilidad 8, la cual se presenta no sólo en momentos de tentación sino también a la hora de tomar cualquier decisión.

A la hora de comenzar una relación sentimental o emprender un negocio, somos susceptibles de tomar una mala decisión bien sea por el entusiasmo o las emociones propias de todo comienzo, y en esos momentos de debilidad es cuando el Espíritu Santo intercede por nosotros ante el Padre para enrumbar nuestro camino hacia la decisión correcta. Si algo es de Dios, el Espíritu Santo intercede a nuestro favor para que se dé, pero si no es de Dios, por el contrario el Espíritu Santo intercede para que no se dé. Si el Espíritu Santo es capaz de escudriñar el corazón de Dios 9, cuánto más el nuestro 10, para concedernos aquello que está en el propósito de Dios. En una oportunidad una joven líder de la Iglesia acudió a mi oficina por un consejo acerca de un joven no convertido que le gustaba, le propuse que hiciéramos una oración: “Señor si es tu voluntad conviértelo y que sea mi pareja sino apártalo de mi”; la joven no estuvo de acuerdo con esta última parte de la oración porque no se resignaba a perderlo, al final, el joven no se convirtió y ella terminó marchándose de la Iglesia junto con él. Debemos anteponer la voluntad de Dios a la nuestra de lo contrario solamente lograremos alejarnos de Él y perder todo por cuanto hemos sembrado en el Reino de Dios.

Sin comunión con el Espíritu Santo difícilmente conoceremos la profundidad de la obra de Dios. Según la Ley somos justificados de nuestros pecados si ofrecemos a Dios sacrificios, ofrendas, holocaustos y expiaciones, pero según la gracia fundamentada en nuestro Señor Jesucristo, más allá de todo lo que materialmente le ofrezcamos, primeramente está la obediencia. Ya no tenemos que sacrificar un cordero para obtener la redención de nuestros pecados, Jesucristo ofreció su cuerpo como sacrificio una vez y para siempre para el perdón de todos nuestros pecados 11. Busquemos pues, establecer una relación íntima con el Espíritu Santo apartando un tiempo para Él, orando y meditando la Palabra de Dios a diario; hagamos de ese tiempo algo ameno, como un banquete con el pan de la Palabra y la música de la alabanza.

A medida que nuestra comunión con el Espíritu Santo se va haciendo más intensa, vamos a desear pasar más tiempo con Él, y al mismo tiempo nos conoceremos más a nosotros mismos, corrigiendo nuestros defectos, dándonos dominio propio para vencer las tentaciones y decir “no” cuando debemos decir no; es difícil controlar las pasiones de la carne, pero si mantenemos una comunión plena con el Espíritu Santo, se hace muy fácil porque nos da fortaleza para vencer cualquier obstáculo que se interponga en nuestro camino.

Citas:

1 1 Corintios 2:9 (RVR60): Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.

2 Juan 10:10 (RVR60): El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

3 Hebreos 11:6 (RVR60): Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

4 Lucas 1:37 (RVR60): Porque nada hay imposible para Dios.

5 Salmos 25:14 (RVR60): La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto.

6 Juan 4:22-24 (RVR60): Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Más la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

7 2 Timoteo 2:19 (RVR60): Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.

8 Romanos 8:26 (RVR60): Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

9 1 Corintios 2:10-11 (RVR60): Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en Él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

10 Romanos 8:27 (RVR60): Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

11 Hebreos 10:5-10 (RVR60): Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; más me preparaste cuerpo. Holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí. Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley), y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último. En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.