Prédica desde el 10 de junio al 16 de junio

Es fácil de admirar a alguien que haya conquistado naciones o demostrado un poder político. Pero ¿qué de aquellas personas que ejercitan dominio propio? La Biblia dice que el que se enseñorea sobre su espíritu es mejor que el que toma una ciudad.

El Poder de la Integridad

Ministerios Rogelio Mora 2013 Venezuela

Desarrollo:

“Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad”. Proverbios 16:32 (RVR60).

Aunque seas admirador de personas que han logrado hacer hazañas y proezas, tú puedes ser mejor que ellos cuando te enseñoreas sobre tu propio espíritu. El dominio propio es más difícil de lograr que el dominar sobre otros.

“Algunos días después, viniendo Félix con Drusila su mujer, que era judía, llamó a Pablo, y le oyó acerca de la fe en Jesucristo. Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré”. Hechos 24:24-25 (RVR60).

Pablo menciona el dominio propio porque Dios te puede salvar, pero es el dominio propio el que hace que te vaya mejor en el juicio venidero. Si no dominamos la boca es obvio que carecemos de dominio propio. El que domina su boca puede dominar el resto de su vida.

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”. Gálatas 5:22-23 (RVR60).

Uno de los frutos del espíritu es la templanza. Si tú eres cristiano, debes tener dominio propio. Muchos quieren poseer cosas y ni siquiera se poseen a sí mismos. Al poseernos a nosotros mismos (tener dominio propio) podemos después alcanzar grandes cosas.

Conclusión:

Si puedes enseñorear sobre ti mismo, podrás enseñorear sobre otras cosas también. El tener dominio propio hace que te vaya mejor en la vida y en el juicio venidero. Puedes empezar por controlar tu boca. Templanza es un fruto del espíritu que se da cuando tienes a Cristo en tu corazón. El primer paso para adquirir ese fruto es abrir tu corazón a Cristo y dejar que Él sea tu Señor.

Ofrendas:

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. Hebreos 11:6 (RVR60).

A Dios le gusta que le creamos, le tengamos fe y lo busquemos, convencidos de que le encontraremos. Seamos agradecidos ofrendando y creyendo que recibiremos lo que su Palabra establece.

Material de apoyo:

Vídeo sobre el Tema

Ideas de Dinámicas

Sugerencias para el Refrigerio

Ideas para la Decoración

Tarjetas de Invitación: Plantilla N° 1