Debemos seguir testificando acerca de lo que Dios hace en nuestras vidas, para que el mundo sepa que Jesucristo es nuestro salvador, sanador y libertador. Por: Apóstol Rogelio Mora (27/05/2015).

El Salvador, Sanador y Libertador

Ministerios Rogelio Mora 2015 Venezuela

Hoy más que nunca el mundo necesita de un mesías, y ese hombre es nuestro Señor Jesucristo. La humanidad anda confundida y no encuentra la solución a sus problemas, pero el Señor está en control y si sabe cómo solucionarlos. Jesús está presente en nuestras vidas, en nuestro país y en nuestra Iglesia a través de la persona del Espíritu Santo y sólo nos pide que confiemos en Él. La resurrección de los muertos que es una potestad de nuestro Señor, no sólo aplica a las personas fallecidas físicamente sino también espiritualmente, y todos los días que sale un cristiano a predicar el Evangelio y alguien se convierte, está literalmente resucitando a alguien de la muerte. Debemos seguir testificando acerca de lo que Dios hace en nuestras vidas, para que el mundo sepa que Jesucristo es nuestro salvador, sanador y libertador.

Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre 1. No hay forma de que el hombre pueda cambiar a Dios a pesar de todas sus faltas; Él sigue salvando, sanando y libertando, y eso no ha terminado. Jesús no es como nosotros, que hoy estamos alegres y mañana tristes; Él es amor y lo único que anhela es que seamos plenamente felices y estemos sanos para servirle como es debido. La felicidad de nuestro país radica en reconocer a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, en el cual no hay mudanza ni sombra de variación 2.

En honor al Espíritu Santo. Si Dios nos bendice, debemos recordar que lo hace para que podamos bendecir a otros y así dar honor al Espíritu Santo. No es posible que Dios te bendiga con un vehículo y ahora no quieras llevar a tus hermanos a sus casas por temor a que te “dañen” los asientos o la tapicería. Cuando Dios te bendiga acuérdate de dónde vienes y ríndele siempre el honor debido a su nombre, siendo agradecido, de esta manera le estarás dando un lugar de honor en tu vida. Cuando Dios nos bendiga no seamos rebeldes como el diablo, el cual quiso ser semejante al Altísimo 3, pero fue derrotado tal como lo relata el Salmo 18 4; ese es el final que le espera a todos aquellos que se olvidan de quién es Dios y quieren formar su propio reino.

Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová 5. El único que puede darle un giro total a cualquier nación que esté atravesando una crisis es el Señor, pero ese cambio pasa por declarar y reconocer ese hecho. El Señor cuida de nosotros porque nos ama y somos su herencia, no la perdamos en medio de la angustia tratando de solucionar nuestros problemas lejos de Dios. Uno de los visionarios de la actual Unión Europea afirmó en una oportunidad que la solución a los problemas económicos y la grave crisis mundial existente pasan por elegir a un hombre capaz de coligar a los gobernantes de las naciones y recomienda aceptarlo, en sus propias palabras: “Lo mismo si viene de Dios como si viene del diablo”. En esto se observa que la desesperación del hombre lo lleva a tomar decisiones que lejos de solventar las situaciones de este mundo lo que hace es acercarnos más a nuestra total destrucción. Si nos da igual que sea Dios o el diablo el que nos ayude, ten por seguro que al final el diablo será el que lo haga, por cuanto no le damos a Dios la honra debida a su nombre. Más si la unión europea o inclusive los gobernantes de las demás naciones siguen ese camino, con todo y eso, vendrá el deseado de las naciones 6 y nosotros los hijos de Dios estaremos a salvo a los pies de Cristo.

Es un alivio saber que Dios no cambia. Una vez pensé: “¿Qué pasaría si Dios se obstina de nosotros? ¿Qué le depararía al mundo?” y es reconfortante saber que Dios no cambia. Lo que toda nación necesita en medio de una crisis es descansar confiadamente en los brazos del Señor y eso lo podemos hacer si le aceptamos y nos esforzamos en guardar como sociedad los principios más fundamentales que la sustentan, esto es, el valor de la familia, nuestra integridad en las finanzas y nuestra confianza plena en Dios. Hay personas que llenan sus vacíos con las drogas, el alcohol, el cigarrillo o la promiscuidad, y piensan que por ello el Señor los ha desechado y no los ama, pero no es así, Él sin importar lo que hagamos nos sigue amando aunque no está de acuerdo con nuestro pecado y quiere que nos arrepintamos.

Las buenas nuevas del Señor 7. La mejor noticia para un pobre es saber que saldrá de esa situación, y es el anhelo del Señor que vivamos en abundancia como hijos suyos que somos. El Señor también viene a sanar a los quebrantados de corazón, esto es, a las mujeres que han sido abandonadas por sus esposos, a las personas que han perdido a un ser querido o a los que tienen a sus familiares en la cárcel, a todas ellas Dios quiere llenarles de su paz. También Jesús viene a libertar a todos aquellos que están cautivos y oprimidos por el diablo, por el mundo y sus placeres temporales. La sanidad de la vista no sólo física sino también espiritual es uno de los mayores prodigios del Señor; hay personas que la religión los ha vuelto ciegos espiritualmente y el Señor también vino a ponerlos en libertad. Las personas religiosas con dificultad aceptan el Reino de Dios porque a todo les encuentran un pero. En una oportunidad yo veía con malos ojos como muchas personas se reían llenas del gozo del Espíritu Santo, y tuvo el Señor que quitarme esa venda de los ojos haciéndome reír hasta más no poder, y es que Él ha prometido que en su presencia nuestra boca se llenará de risa 8, y que los que hoy lloran mañana reirán 9. Sin importar que tan arraigado esté el diablo en nuestra sociedad, las buenas nuevas del Señor se impondrán, porque ya está determinado que Él aplastará la cabeza del diablo bajo nuestros pies en virtud 10 que somos más que vencedores 11.

Citas:

1 Hebreos 13:8 (RVR60): Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

2 Santiago 1:17 (RVR60): Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

3 Isaías 14:13-14 (RVR60): Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.

4 Salmos 18:13-15 (RVR60): Tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dio su voz; granizo y carbones de fuego. Envió sus saetas, y los dispersó; lanzó relámpagos, y los destruyó. Entonces aparecieron los abismos de las aguas, y quedaron al descubierto los cimientos del mundo, a tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del aliento de tu nariz.

5 Salmos 33:12 (RVR60): Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, el pueblo que él escogió como heredad para sí.

6 Hageo 2:6-7 (RVR60): Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos.

7 Lucas 4:18 (RVR60): El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos.

8 Salmos 126:2 (RVR60): Entonces nuestra boca se llenará de risa, y nuestra lengua de alabanza; entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.

9 Salmos 30:5 (RVR60): Porque un momento será su ira, pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría.

10 Romanos 16:20 (RVR60): Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.

11 Romanos 8:37 (RVR60): Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.