La fe se habla, se declara, se piensa, se sueña y se vive. El asunto no es creer por ver algo, sino creer que hecho está sin verlo, si así lo hicieres recibirás tu milagro. Por: Apóstol Rogelio Mora (02/12/2015).

Habla tu Milagro

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¿Quieres ver la mano de Dios moviéndose en tu vida? Antes de recibir algo, primero tienes que verlo con tus ojos espirituales. Si buscas un milagro, al entrar en el templo ya debes verte saliendo del mismo con tu milagro; así opera la fe. La fe se habla, se declara, se piensa, se sueña y se vive. El asunto no es creer por ver algo, sino creer que hecho está.

Voy a hablar mi milagro. Decláralo antes que suceda. No tengas el espíritu de Tomás, es decir, ver para creer; en el Reino de Dios primero se cree y luego se ve. Si tienes plena certeza que el Señor está en la Iglesia, no saldrás igual del templo. Tomás, a pesar de ser uno de los doce del Señor pensaba diferente, pero no estaba bien, no era cónsono con el sentir de Jesús. Declara en su nombre que recibirás tu milagro, dado que la lengua tiene poder; no declares algo hoy por necedad, porque mañana eso vendrá a tu vida. Declara que antes que finalice este año verás la gloria del Señor y así sucederá.

La lengua puede traer vida o muerte 1. De acuerdo a cómo la uses, el poder de la lengua se reflejará positiva o negativamente en tu vida. Si declaras que te vas a morir, entonces así sucederá. Si no maldices, si no eres malcriado, entonces usas tu lengua para el bien. Muerte o vida salen de tu boca. Cuando observamos los noticieros de las cadenas de televisión, observamos cómo declaran siempre lo negativo inclusive muestran las opiniones de los líderes de las naciones vaticinando el mal y que eventualmente tiene lugar.

Los que hablan mucho cosecharán las consecuencias de sus palabras 2. El Señor es de pocas palabras; puedes durar dos horas orando, y basta con que el Señor te diga “No temas” para que tu oración haya dado pleno fruto, y esto es posible debido a que el Señor habla con autoridad. Cuando Dios habla es con absoluta autoridad 3, por eso es de pocas palabras, seamos pues semejantes a Él. Si Dios dice que tu familia está en la promesa de salvación 4, así sucederá, en pocas palabras. Dios anda de continuo buscando una boca por donde hablar pero igual el enemigo; en la calle de continuo la gente es usada por el enemigo. En una oportunidad iba con mi esposa en un transporte público, y cerca de nosotros iban dos estudiantes hablando vulgaridades, y les mandé a callar en atención al respeto que se le debía a mi esposa; muchos a diario declaran muerte por lo que hablan, no seas parte de ese montón, sé tú quien declare un milagro.

La fe tiene una voz. Antes de predicar, yo le pregunto al Señor que hará en la noche de milagros, y Él me responde sin tener que suplicarle como algunos religiosos supondrían, porque confío que Él es Dios y hará. Pabló afirmó: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe” 5 refiriéndose a lo malo que es andar con un negativo; si quieres iniciar un negocio o una relación con alguien negativo, no saldrás adelante; todos tus planes y proyectos encontrarán piedra de tropiezo con personas así. Con personas positivas debes andar, aquellas que tengan tú mismo espíritu de fe. Mi hermana falleció recientemente, y le pregunté al Señor por ella, y me dijo: “no tengas la menor duda de que está conmigo”. El espíritu de fe nos hace apartar nuestros sentimientos y concentrarnos en aquello que realmente es importante, la salvación de nuestros seres queridos más allá de la muerte. No permitas que las piedras de tropiezo de este mundo mengüen tu espíritu de fe, porque inclusive algo tan agradable en el mundo como lo es el espíritu de la navidad puede jugar en contra de tu fe si no cumples las supersticiones absurdas propias de fin de año.

El espíritu de fe es conforme a lo que está escrito: “Creí por lo cual hablé” 5. Por la boca puedes medirle la vida a un cristiano, por lo que declara en su vida diaria, en conversaciones cotidianas. En tiempos de hambre los justos comen 6, dice la Palabra de Dios, así que no te afanes en estas navidades, sólo cree y declara. Dios está con nosotros y en virtud de ello saldremos adelante. Hay una comiquita famosa: Leoncio y Tritón; el primero siempre quiere emprender algo, pero el segundo trata de desanimarlo, y al final las cosas no salen bien. Apártate de los tritones de este mundo, emprende, actúa y cree que el Señor estará a tu lado para respaldarte.

Tomás después de haber compartido tanto con el Señor, no creyó a sus hermanos cuando le dijeron: “Al Señor hemos visto” y más aún, afirmó que “Si no viere en sus manos la señal de los clavos y metiere mi dedo en ellos y mi mano en su costado no creeré” 7. No vengas a la Iglesia esperando por algo que al no suceder de inmediato termines partiendo, ten perseverancia. Oremos porque el Señor venga a nuestras naciones a traer paz. El incrédulo se pone a orar, y si no recibe un toque de la presencia del Espíritu Santo piensa que su oración no fue atendida, pero aunque no lo sientas, Jesús está allí contigo. Jesús resucitó y en su cuerpo quedaron las marcas de su crucifixión; cuando lo veamos otra vez, notaremos esos vestigios. El cuerpo de Jesús allí frente a Tomás ya no tenía sangre, porque la había derramado toda en la cruz por nuestros pecados. No seas como Tomás, más bien, demuestra con tu vida diaria que le crees a un Dios vivo, cuya presencia sobrenatural siempre está contigo.

No seas incrédulo sino creyente. Jesús le reprochó a Tomás su incredulidad, y le dijo: ” Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron” 8. En el templo tu sólo ves a un hombre predicando, sin embargo crees que el Señor se hace allí presente; tan sólo por ese hecho ya formas parte de la generación de los bienaventurados, aquellos que a pesar de que sufren y ven tanto negatividad en el mundo, siguen creyendo en Jesús y le siguen, reconociendo que a través de las autoridades puestas por Dios en la tierra, el Señor sigue obrando activamente en sus vidas.

Citas:

1 Proverbios 18:21 (RVR60): La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.

2 Proverbios 18:21 (NTV): La lengua puede traer vida o muerte; los que hablan mucho cosecharán las consecuencias.

3 Marcos 1:22 (RVR60): Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

4 Hechos 16:31 (RVR60): Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

5 2 Corintios 4:13 (RVR60): Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.

6 Proverbios 10:3 (RVR60): Jehová no dejará padecer hambre al justo; más la iniquidad lanzará a los impíos.

7 Juan 20:25 (RVR60): Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.

8 Juan 20:26-29 (RVR60): Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.