Si Dios y su Reino son tu primicia de vida, puedes estar completamente seguro que Él se encargará de bendecir sobrenaturalmente todas las demás áreas de tu vida. Por: Apóstol Rogelio Mora (03/01/2016).

Las Primicias de Vida

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Un año nuevo comienzo y junto con él nuestras expectativas de una vida mejor. Todo atleta al iniciar una carrera debe hacerlo con impulso, dando lo mejor de sí, sabiendo que si mantiene ese ritmo al final será el ganador. Asimismo al iniciar el año debemos renovarnos, y dejar atrás los malos hábitos que de alguna manera perjudican nuestro desempeño en los distintos ámbitos de nuestra vida, debemos en definitiva, empezar con buen pie. Nuestras primicias de vida, esto es, lo primero y lo mejor de cada uno de nosotros debemos dedicarlas al Señor Jesús, para que así, bendiciendo nuestros comienzos, nuestros finales sean de éxito.

Bendice tus inicios. El Apóstol Pablo nos explica un principio fundamental de nuestra vida cristiana 1, que si bendecimos nuestro inicio consagrándolo al Señor, Él mismo se encargará de bendecir el resto de nuestra carrera hasta la meta final. Cuando asistimos a la Iglesia el domingo, el Señor se encarga de bendecir el resto de los días de la semana. Cuando ayunamos y oramos durante el mes de enero, igualmente el Señor se encarga de bendecir el resto de los meses del año. En realidad nuestra vida está llena de primicias, las cuales le pertenecen al Señor, pero es una decisión propia consagrárselas a Él. Cuando recibimos nuestro sueldo, nuestra primicia, que constituye el diezmo, se la entregamos de corazón al Señor, esto es, a pesar que es un mandato expreso de Él 2. Es tan importante este principio, que el mismo Dios quiso apartar para sí a los primogénitos del pueblo de Israel para que el resto de la progenie fuera bendecida de generación en generación 3.

La primicia de nuestro amor es el Señor. Cuando Dios nos manda que le amemos con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con toda nuestra mente, y además lo establece como primer y más grande mandamiento, es porque sin duda nuestro primer amor siempre debe ser de Él y para Él 4. Y su Reino también es una primicia, porque nos manda a buscarlo primeramente ante todas las cosas, para que éstas vengan por añadidura 5; por tanto nuestra primera búsqueda del día a día debe ser el Reino de los Cielos. Nosotros podemos tener muchos amores en la vida, nuestra esposa, nuestros hijos, nuestros discípulos, pero sin duda el primer lugar lo debe ocupar Dios, para que precisamente ese amor hacia el prójimo vaya en aumento. El amor de Dios es el único que trasciende de lo terrenal a la eternidad por eso merece el primer lugar; en el cielo ya no existen lazos familiares ni maritales, porque allí seremos semejantes a los ángeles 6.

La bendición de nuestra casa. Durante mucho tiempo, los principios financieros que establece la Palabra de Dios han sido piedra de tropiezo para que muchas personas lleguen a los caminos del Señor, y es que las personas tienen un mal concepto de los pastores cristianos; nosotros trabajamos en un área tan delicada como lo es la eternidad de las personas y actuar con una mala motivación significaría perder la vida; nuestra principal motivación es y será siempre engrandecer y glorificar el nombre de Jesús. Como Iglesia cumplimos con la obligación de enseñar todos los principios de vida que están en la Biblia, y los principios financieros no son la excepción. La Palabra establece que la bendición de Dios reposará en nuestro hogar siempre y cuando cumplamos con traer a nuestra Iglesia nuestras primicias, esto es, la primera ganancia monetaria del año, y consagrarla así al Señor; es el Pastor de la Iglesia la persona encargada de administrar esas primicias y nosotros sólo debemos ser obedientes en traerlas, creyendo en nuestro corazón que siendo obedientes seremos bendecidos por Dios 7.

Citas:

1 Romanos 11:16 (RVR60): Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.

2 Malaquías 3:10 (RVR60): Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

3 Éxodo 13:2 (RVR60): Conságrame todo primogénito. Cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, así de los hombres como de los animales, mío es.

4 Mateo 22:37-38 (RVR60): Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Éste es el primero y grande mandamiento.

5 Mateo 6:33 (RVR60): Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

6 Marcos 12:25 (RVR60): Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles que están en los cielos.

7 Ezequiel 44:30 (RVR60): Y las primicias de todos los primeros frutos de todo, y toda ofrenda de todo lo que se presente de todas vuestras ofrendas, será de los sacerdotes; asimismo daréis al sacerdote las primicias de todas vuestras masas, para que repose la bendición en vuestras casas.