Si cada vez que Dios te bendice le sirves con mayor excelencia y compromiso llegarás a ser un líder extraordinariamente productivo e inspirador. Por: Pastor Rogelio Mora (07/01/2013).

Líderes Extraordinariamente Productivos e Inspiradores

Ministerios Rogelio Mora 2013 Venezuela

Los líderes deben ser personas dignas de imitar no solamente en su grupo sino también en su casa, y siempre deben estar trabajando para mejorar cada aspecto de su entorno sin importar que a veces se equivoquen. Los líderes extraordinariamente productivos e inspiradores tienen una serie de características que lo identifican como tal.

En primer lugar, se mueven en el mundo de los sueños; constantemente piensan en innovar en el grupo, en la Iglesia, y en sus distintos ámbitos de vida. No solamente le dan a sus seguidores algo en que creer sino que les proporcionan las herramientas para alcanzar sus sueños. Nunca piensan en forma individual, es decir, al trazarse una meta en equipo no dicen “voy a ganar” sino “vamos a ganar”, porque para ellos es importante que sus discípulos alcancen la victoria también.

En segundo lugar, los líderes inspiradores no son cobardes porque el temor les hace perder seguidores. El líder temeroso siempre está buscando que alguien más cumpla lo que a él le corresponde realizar. Por ejemplo, le toca predicar sobre un tema y en lugar de asumir el reto, le dice a otro “¿por qué no lo haces tú?”. No quiere enfrentar las cosas que debe enfrentar porque el temor lo está paralizando, y en esa condición andará sin rumbo y difícilmente logrará inspirar a otros a seguirle, y los pocos que logre inspirar tendrán ese mismo temor y la misma duda.

En tercer lugar, los líderes inspiradores no dan órdenes sino que sus instrucciones se cumplen en atención a lo que inspiran en sus seguidores. Los líderes en la Iglesia a diferencia de los administradores de empresas no son jefes sino servidores que hacen que la gente actúe por inspiración y cuenta propia.

En cuarto lugar, los líderes productivos nunca le dan a Dios las sobras de su tiempo sino el mejor de su tiempo, el que le corresponde. La actitud de un líder que comienza a ser bendecido en alguna área de su vida debe ser de agradecimiento expresado en forma de servicio y más compromiso para con el Señor. Hay que cuidarse de no olvidarse de Dios, de cumplir sus mandamientos y guardar sus principios, porque muchos en medio de la prosperidad, cuando reciben lo que estaban buscando de parte de Dios, enorgullecen su corazón y se apartan de la Iglesia siguiendo su propio camino, olvidando de donde los había sacado el Señor 1. El olvido del que se habla en la Palabra, no es una condición mental producto de una enfermedad, es dejar el primer amor con que se hacían las primeras obras para el Señor 2.

Cada vez que Dios bendice, hay que ser agradecido sirviéndole con mayor compromiso y excelencia. Se debe tomar como ejemplo a seguir la conducta de los pastores de la Iglesia y por supuesto a Jesucristo, cuya calidad de servicio nunca ha mermado, porque dice la Palabra que es el mismo ayer, hoy y siempre 3. Los discípulos imitan la conducta y el modo de vivir de sus líderes. Por tanto, siendo responsables y sirviendo al Señor con excelencia, asimismo obrarán los discípulos.

Siempre se debe procurar seguir a un líder cuyo nivel sea un desafío alcanzar. No se trata de imitar la personalidad del líder sino su ejemplo y modo de actuar, sabiendo que el resultado de esa conducta lleva a ser un líder extraordinariamente productivo e inspirador. El máximo líder a seguir e imitar es Jesucristo, cuyo servicio, amor y compromiso ha sido siempre el mismo por los siglos de los siglos.

Citas:

1 Deuteronomio 8:11-14 (RVR60): Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.

2 Apocalipsis 2:4-5 (RVR60): Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.

3 Hebreos 13:7-8 (RVR60): Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe. Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.