Prédica desde el 24 de Febrero al 02 de Marzo de 2014

La felicidad de Dios es completa, sólo debes aprender a ser feliz, sin compararte con nadie, siendo agradecido y haciéndole el bien a tus enemigos.

Los Enemigos de tu Felicidad

Ministerios Rogelio Mora 2014 Venezuela

Desarrollo:

– El primer enemigo

“El corazón apacible es vida de la carne; mas la envidia es carcoma de los huesos”. Proverbios 14:30 (RVR60).

El primer enemigo de tu felicidad es la comparación. Lo que es tuyo está seguro, no te compares con los demás. Lo que tienes es lo que Dios te dió. No se trata de ser conformista, sino que aprendas a contentarte con lo que tienes ahora. Tu bendición, tu propósito y lo que Dios te tiene es único.

– El segundo enemigo

“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque Él dijo: No te desampararé, ni te dejaré”. Hebreos 13:5 (RVR60).

El segundo enemigo de la felicidad es no ser agradecidos. Si ves que las cosas que esperas no te llegan, tu actitud debe ser de acudir a Dios con un corazón agradecido. La proporción según relata la historia de las diez personas sanadas de lepra, es que una de cada diez es agradecida, procura ser tú esa persona.

– El tercer enemigo

“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza”. Romanos 12:19-20 (RVR60).

El otro enemigo que ataca tu felicidad es el deseo de venganza. Debes saber que Dios es tu vengador, Él es quien hace justicia. Hay diferencia entre el deseo de venganza con el deseo de justicia. Si alguna justicia va a suceder en tu vida, la hará el Señor. Esa tendencia de venganza no debe estar en tu corazón.

Conclusión:

La bendición de Dios se va haciendo cada vez mayor en tu vida en la medida que aprendas a vencer a los tres enemigos de tu felicidad, es decir, sé feliz sin compararte con nadie, sé agradecido y hazle bien a tus enemigos.

Ofrendas:

“Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía”. Santiago 5:7 (RVR60).

Para poder cosechar todo lo que Dios desea darte, debes tener paciencia como el agricultor con la semilla que siembra en el campo. No te desesperes ni maldigas tu semilla. Continúa sembrando mientras esperas la gran cosecha que Dios tiene para darte.