Si reconoces tu propósito y te enfocas en él con determinación, pese a las aflicciones que puedas estar padeciendo ahora, vendrá una gloria incomparable a tu vida. Por: Pastor Andy Marchan (17/11/2016).

Me Realizo en lo que Realizo

Ministerios Rogelio Mora 2016 Venezuela

¿En qué soy bueno? ¿En qué me destaco? Algunos podrían contestar en la cocina, otros en la música, otros más en la administración y quizás unos pocos en la comedia; sin importar cuál sea tu talento, debes entender qué si enfocas tus energías en ello, tendrás mucho éxito. Hay personas que han terminado en un hospital o inclusive han muerto, sin haber explotado sus talentos, y todo por seguir la corriente de este mundo. Inclusive si eres cristiano corres el riesgo de no explotar tus talentos, con la excusa que Cristo te impide explotar tus potencialidades; al contrario, Dios necesita en Su Reino, profesionales y todo aquel que lucha y busca hacer realidad sus sueños.

Nunca abandones. Hay personas que inician una carrera universitaria y la abandonan por causa de una materia; si confías en quien te acompaña, ten por seguro que cualquier materia podrás aprobar y cualquier dificultad podrás vencer. Cuando acepté a Cristo en mi corazón y volví a nacer, un 13 de octubre de 2005, yo no tenía profesión y de hecho no era tan siquiera bachiller, y Dios poco a poco fue mostrándome el camino que debía seguir hacia el propósito que tenía para mi vida. En ese primer amor, realicé varias labores de evangelización con personas de escasos recursos, personas de la calle; de 83 personas que predicamos sólo una permaneció y hoy en día es Pastor de una Iglesia. Regresando a casa luego de una de esas jornadas, fui sometido por cuatro hombres y una mujer, quienes me secuestraron; por el camino, era objeto de toda clase de injurias, malos tratos y hasta amenazas de muerte; uno de los hombres me amenazaba a cada instante diciéndome: “te tocó, hoy era tu día”; una vecina que vio lo sucedido, introdujo la denuncia en la policía y en pocas horas capturaron a esta banda y me libraron de sus manos; estando estos secuestradores de cara al suelo, sometidos por la acción policial, me acerqué a uno de ellos y le dije: “te tocó, hoy era tu día” y así fue como Dios me libró de la muerte en ese terrible episodio de mi vida. Pero la historia no termina aquí, posteriormente a la privación de libertad de estos hombres vino un juicio, en el cual fui llamado a testificar y así lo hice; quedé tan impresionado del desarrollo del juicio que al final felicité a la juez y le dije que ahora Dios me había mostrado mi propósito: ser abogado y ella me felicitó y me dijo que si yo estudiaba dicha carrera ella me apoyaría y así lo hizo.

Todo éxito conlleva un sacrificio. Para poder empezar a estudiar mi carrera de abogado, tuve que dar todo lo que tenía para inscribirme y luego de ese esfuerzo inicial, Dios fue dándome provisión para continuar mis estudios; cuando tuve la oportunidad de trabajar, acudí a la juez y haciendo memoria de su promesa de ayuda, me ofreció un cargo en otra ciudad, a lo cual yo accedí; durante dos años, tuve que trasladarme de una ciudad a otra en transporte público, y asistir a la Iglesia cumpliendo mis labores allí al servicio de Dios. Muchas veces pensé en flaquear, pero Dios siempre colocó a alguien que me diera palabras de aliento y es que cuán importante es estar rodeado de personas que te hacen luchar por tus sueños. En cierta ocasión, Michelle Obama, estaba en una fiesta con su marido, el Presidente de Estados Unidos de América, y ella saludó al jefe de los mesoneros, a lo cual Obama le preguntó de dónde lo conocía, y ella le respondió que habían sido novios en el pasado; Obama a su vez le dijo: Si te fueses casado con él, ahora tu serías la jefe de los mesoneros, a lo que ella le replicó: si yo me fuese casado con él, ahora él sería el Presidente de los Estados Unidos y tú serías el jefe de los mesoneros; en todas partes te encontrarás con personas negativas, pero procura rodearte con personas de tu mismo sentir y reconoce que tu éxito en parte se lo debes a ellos también.

Imitemos a Jesús. Nuestro Señor con tan sólo 12 años ya comprendía cuál era su propósito y no perdía tiempo en nada más sino en buscar estar en los negocios de su Padre 1; Jesús identificó en lo que era bueno, y se enfocó en ello, por lo cual crecía en gracia y en sabiduría para con Dios y los hombres. Para las personas que reconocen su propósito y se enfocan en él, con determinación, pese a las aflicciones que puedan estar padeciendo en este tiempo, viene una gloria incomparable a sus vidas.

Dios devuelve todo multiplicado. Así como Abraham entregó a su hijo cuando Dios así se lo pidió, así también nosotros a veces debemos devolver cosas que el mismo Dios nos otorgó. Cuando estuve a las puertas de obtener la titularidad como fiscal del ministerio público, cargo que el mismo Dios había colocado en mis manos y que representaría la cúspide de mi profesión como abogado, Dios me llamó a tiempo completo a pastorear los jóvenes de mi Iglesia, llamado que sin dudar acepté, consagrando a Dios el título que él mismo me había llevado a formarme durante años. Hoy en día, tengo múltiples facetas, como productor, abogado independiente, pero sobretodo, como Pastor de Jóvenes de mi Iglesia Casa de Oración. En Cristo es posible ser profesional y servirle con excelencia, porque Él reconoce nuestros sueños y los combina con su propósito para que nuestra felicidad sea plena. Hace poco me entregaron un estudio de grabación completo, posiblemente el más grande la ciudad, y todo ello porque un día decidí servirle a Dios y me activé en fe en aquello para lo cual fui llamado.

Citas:

1 Lucas 2:49 (RVR60): Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?

2 Romanos 8:18 (RVR60): Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.