Si somos obedientes, haciendo lo que agrada a Dios, y dejando a un lado el temor, la duda y la aspereza, estaremos preparados para recibir bendiciones. Por: Apóstol Rogelio Mora (03/05/2015).

Preparados para Recibir

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Si hoy fuese la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo, ¿estarías preparado?; si la respuesta es “sí” entonces serías salvo y partirías con Él. De la misma manera, para ser candidatos a recibir las bendiciones que Dios nos tiene acá en la tierra, debemos estar preparados. Muchas personas desconocen qué deben hacer para recibir las bendiciones de Dios, las cuales anhela darnos sin reserva.

¿Qué debemos hacer para recibir las bendiciones de Dios? La respuesta está en la primera carta del Apóstol Juan, donde nos indica que cualquier cosa que le pidamos a Dios la recibiremos siempre y cuando seamos obedientes a sus mandamientos y hagamos lo que es agradable a sus ojos 1. Guardar los principios y mandamientos de Dios nos hace obedientes y candidatos a ser bendecidos pero si además nos esmeramos por dar lo mejor de nosotros cada día en donde nos encontremos, dando honor a Dios, haremos lo agradable delante de sus ojos.

¿Qué debemos hacer para perder las bendiciones de Dios? Es simple, debemos colocar obstáculos que impidan que esas bendiciones lleguen. Esos obstáculos son fundamentalmente, el temor, la duda y la aspereza en el matrimonio.

No tengas temor. Si te acercas a Dios debes saber que Él te va a recibir. Algunas personas no buscan de Dios porque piensan que no son dignos de Él por el mal que han hecho sin saber que Él anhela tenerlos a su lado para perdonarles y recibirles como a hijos. Jesús es fiel y justo para perdonar nuestros pecados; Él no está sentado en un trono de juicio para condenarnos sino en un trono de gracia para salvarnos 2. Debemos acercarnos al trono de Dios por voluntad propia, sabiendo que en sus manos nuestros caminos se enderezan a tal punto que podemos disfrutar plenamente de los detalles de la vida. Debemos tener bien en claro que el hecho que Dios sea rico en misericordia no significa que debamos pecar y arrepentirnos continuamente, cayendo siempre en el mismo pecado, porque el trono de la gracia ya no estaría a nuestro alcance.

No tengas duda. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos 3, esto es, hoy se casa y a los tres meses se divorcia; hoy inicia un trabajo y a la semana renuncia; hoy inicia un noviazgo, y al mes termina e inicio otro sin nunca concretar el camino al matrimonio. Esa persona es semejante a la onda del mar que es arrastrada por el viento y va de un lado a otro sin un propósito. No tengas duda porque la misma impedirá que recibas algo de parte de Dios.

No seas áspero con tu esposa 4. Áspero significa dar malas respuestas o no utilizar las palabras adecuadas para expresar alguna molestia o diferencia. El hombre siempre debe responder sutilmente a la mujer respetando su espacio personal. Se necesita sabiduría para poder vivir con una mujer y darle el trato que se merece 5. Jamás permitas como hombre que el sol se ponga sobre tu enojo 6, es decir, no te vayas a dormir en camas separadas por causa de una discusión con tu mujer.

Ten en cuenta que tu mujer es el reflejo de la gloria de Dios en tu propia vida 7, esto es, como esté tu mujer así es de gloriosa tu existencia; mientras trates a tu esposa como una reina tendrás cielos abiertos y tu oración no tendrá estorbo. Es tal el respeto y buen trato que le debes a tu mujer, que debes depositarle tu confianza, entregándole la administración de tu dinero, sabiendo que como mujer está en su naturaleza cuidar y desarrollar las semillas que le des, y que si Jesucristo la comparó con su Iglesia 8 entonces es digna de toda confianza.

¿Cuánto tiempo tienes sin salir con tu esposa y llevarle a buen sitio a comer? No tengas por menos a tu esposa, para que tus oraciones no sean como las burbujas, lindas por un instante pero que de nada desaparecen. Donde hay amor, hay paz y tolerancia y allí fluye el Espíritu Santo de Dios. Cuando empecé en el Modelo de Jesús, al principio no vi los frutos de mi trabajo y Dios me hizo entender que mientras mi familia no le sirviera no me iba a bendecir de la manera que esperaba, y a pesar de los errores de mi pasado, entre ellos el haber tenido una hija fuera del matrimonio cuando no era cristiano, hoy en día puedo decir, que con paciencia y de la mano del Señor, nuestra Iglesia crece y se multiplica y vamos de gloria en gloria.

Citas:

1 1 Juan 3:22 (RVR60): Y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.

2 Hebreos 4:15-16 (RVR60): Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

3 Santiago 1:6-8 (RVR60): Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

4 Colosenses 3:19 (RVR60): Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.

5 1 Pedro 3:7 (RVR60): Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.

6 Efesios 4:26-27 (RVR60): Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.

7 1 Corintios 11:7 (RVR60): Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón.

8 Efesios 5:25 (RVR60): Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella.