El único que puede oponerse al propósito de Dios en tu vida, eres tú mismo, así que mantente fiel en todo, aún en lo poco, para que el Señor te lleve a lo mucho. Por: Apóstol Rogelio Mora (30/08/2015).

Sobre Mucho te Pondré

Ministerios Rogelio Mora 2015 Venezuela

Para que la Palabra de Dios entre en nuestro corazón y permanezca en él, el secreto está en hacerla nuestra vida y esto frente a toda adversidad. Cuando empecé el ministerio, me desanimaba el hecho de que gran parte de mi familia era inconversa; si la promesa de salvación de mi casa 1 no se hacía patente, me hacía dudar del llamado que Dios me había hecho; esta actitud persistió hasta que un hombre me hizo entender, que a pesar de todo, así el mundo esté en contra, el plan de Dios siempre continúa; el hecho que Adán y Eva hayan desobedecido no fue limitante en el plan de salvación que ya Dios había trazado para la humanidad. Estás llamado a sortear desafíos y obstáculos para ver la gloria de Dios manifestarse en tu vida.

Los últimos serán los primeros. Cuando el profeta Samuel fue enviado a casa de Isaí a ungir al nuevo Rey de Israel, este hombre le presentó a sus siete hijos y dejó de último a David, el menor de todos; David siendo el último en ser llamado pasó a ser el ungido del Señor 2. Puede que en algún momento tengas que padecer el rechazo incluso de tu propia familia, pero Dios que ve el corazón del hombre, es quien decide quién va a lo mucho y a la exaltación. Siempre se presentarán personas que no creen en ti y hasta pueden constituirse en un obstáculo para alcanzar lo que Dios te ha preparado, pero nunca olvides que estás en las manos del Señor, y cuál oveja en su regazo nadie te apartará de Él 3.

Sé fiel ante todo. El único que puede oponerse al propósito de Dios en tu vida eres tú mismo si permites que lo exterior afecte tu interior. No es fácil soportar traiciones y menos si vienen de alguien cercano, porque una cosa es que un desconocido te haga daño pero otra es que tus enemigos estén en tu propia familia y en tus amistades cercanas. En tu camino hacia el éxito, siempre se presentarán desafíos y entre ellos uno o más Judas, pero sin importar lo doloroso que sea ese camino, Dios te pide una sola cosa: fidelidad ante todo.

De lo poco a lo mucho. En el pueblo de Dios podemos encontrar siervos buenos y malos, y la diferencia radica en la fidelidad que se demuestre en las pequeñas tareas que se les encomienda realizar. El Rey David alcanzó lo mucho siendo fiel en cuidar las ovejas de su padre Isaí. Cuando llegas al Señor tus responsabilidades son pocas, y a medida que las realizas con excelencia, se multiplican, porque la paga al buen trabajo es más trabajo. La fidelidad que demuestres en lo poco te llevará a la grandeza, no sólo manifestada en el cielo sino también en la tierra 4.

Dios perfecciona en nosotros su obra 5. Desde el mismo momento que aceptas a Cristo en tu corazón, Dios comienza en ti una obra que día a día se va perfeccionando. Así como Dios obra en nosotros de manera permanente, así también nosotros debemos ir formando a nuestros hijos todos los días hasta hacer de ellos personas de bien con temor de Dios. En esta avalancha de inmoralidad que hay en el mundo, debemos ser fieles a Dios ante todo. No esperes ser fiel sólo cuando tengas lo mucho porque difícilmente llegarás así a la abundancia, es decir, no esperes ser millonario para comenzar a diezmar, ni tener una casa y un empleo estable para comenzar a servirle a Dios. Todos en todo momento estamos siendo formados por el Señor sin importar nuestras circunstancias sociales o económicas.

Nadie conoce su futuro 6. Debemos dejar que sea Dios que dirija nuestros pasos; cada decisión que tomemos, y más aún, si es trascendental, debemos dejarla en las manos de Dios. Una vez que llegas a Cristo, no puedes seguir siendo el mismo, es decir, cada día Él va obrando en tu vida, preparando cosas, lugares y personas para llevarte a la grandeza de su propósito. Para que puedas llegar a donde Dios ha determinado llevarte, debes ser fiel a pesar del dolor que en algún momento puedas experimentar. Jesucristo es sin duda el mayor ejemplo de fidelidad; fue rechazado por su familia que no creyó en Él, en sus discípulos que lo negaron y se apartaron de Él, de su nación que le crucificó y de la humanidad que inclusive hoy en día lo sigue rechazando y blasfemando su Santo Nombre, pero a pesar de todo, no cesa de interceder ante el Padre por nuestra salvación.

La corona de vida. Si somos fieles en todo momento, inclusive hasta la muerte, recibiremos la corona de vida 7. A pesar de tus errores, mantente fiel a Dios, arrepiéntete, levántate y sigue adelante. Nunca olvides que la bondad de Dios es infinita y que cada día nos otorga nuevas oportunidades; sus misericordias son nuevas cada mañana 8.

Citas:

1 Hechos 16:31 (RVR60): Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

2 1 Samuel 16:11-12 (RVR60): Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es.

3 Juan 10:27-28 (RVR60): Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.

4 Mateo 25:21 (RVR60): Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

5 Filipenses 1:6 (NTV): Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva.

6 Proverbios 20:24 (RVR60): Nadie sabe cuál será su futuro; por eso debemos dejar que Dios dirija nuestra vida.

7 Apocalipsis 2:10 (RVR60): No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.

8 Lamentaciones 3:22-23 (RVR60): Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.